El viento patagónico soplaba con saña sobre el Autódromo Enrique «Quique» Freile, pero ni las ráfagas de 50 km/h pudieron tapar el rugido de una nueva era. El Turismo Carretera puso primera en este 2026 con una carrera que quedará grabada en los libros de oro, no solo por el debut de marcas emblemáticas como BMW y Mercedes-Benz, sino por un desenlace que se definió con el calibre y la sonda en la mano, bien lejos de la bandera a cuadros. En AutoDonde, como buenos enfermos de los fierros, te traemos el análisis de un fin de semana donde la gloria cambió de manos en el rincón más frío de la revisión técnica.

Del cielo al infierno: El triunfo que se le escapó a Santero y al BMW
La imagen de la jornada era, hasta las seis de la tarde, la de un Julián Santero exultante. El mendocino había manejado un «fino» bárbaro con el flamante BMW M4 del Fispa Corse, aguantando los embates y demostrando que la marca alemana no vino de paseo al TC. Cruzó la meta primero, festejó con los suyos y hasta descorchó el champán. Pero la alegría en el automovilismo argentino a veces dura lo que un juego de neumáticos blandos en asfalto abrasivo.
Cuando el auto pasó al «galpón de los lamentos» (la revisión técnica), los comisarios liderados por Alejandro Iuliano detectaron una anomalía que derrumbó el castillo de naipes. El motor del BMW, ese corazón que rugió con una melodía distinta durante todo el fin de semana, no pasó la prueba de la relación de compresión.
¿Qué dice el reglamento? La explicación técnica de la ACTC
Para que estemos todos en la misma sintonía, acá no hay grises. El reglamento técnico de la ACTC para este 2026 es clarito: la relación de compresión máxima permitida es de 10,5:1. Al medir los cilindros del M4 de Santero, el valor arrojado estuvo por encima de ese límite en dos de ellos.
¿Qué significa esto en pista? Básicamente, una mayor compresión se traduce en una explosión más potente y, por ende, unos caballitos extra de fuerza que, en una categoría tan apretada como el TC, son oro puro. Santero defendió la integridad de su equipo, pero los números no mienten. La exclusión fue inmediata, dejando al «mendocino volador» con las manos vacías y a BMW esperando una carrera más para anotar su primer triunfo oficial en la máxima.
Nicolás Moscardini: El debut soñado con el Mustang del Gurí
Mientras el drama envolvía al box de Santero, en el búnker del Martínez Competición estallaba el festejo legítimo. Nicolás Moscardini, el pibe de La Plata que llegó al TC con el título del TC Pista bajo el brazo, hizo lo que muy pocos elegidos logran: ganar en su debut absoluto.

Desde el viernes, Moscardini avisó que no venía a ver qué pasaba. Clavó la pole position con una vuelta quirúrgica, aprovechando cada milímetro del dibujo de El Calafate. El sábado ganó su serie con autoridad y el domingo, tras la exclusión de Santero, heredó una victoria que, justicia sea dicha, construyó con un manejo soberbio durante las 25 vueltas de la final.
Manejar un Ford Mustang con los colores del «Gurí» Martínez no es para cualquiera; la presión es un acompañante constante. Sin embargo, Moscardini demostró una madurez asombrosa, cuidando la cuerda cuando el ritmo decaía y administrando la potencia para no castigar las gomas traseras en un circuito que perdona poco.
El 1-2 del Martínez Competición y el podio de los Nueva Generación
La fiesta para la estructura del «Supremo» Entrerriano fue completa. Agustín Martínez, con otro Mustang, se quedó con el segundo escalón del podio, confirmando que el equipo tiene la «llave» del rendimiento de los autos de nueva generación. Fue un 1-2 histórico para el equipo con base en Paraná, algo que desde AutoDonde veníamos anticipando tras ver los parciales de la pretemporada.
El tercer puesto quedó en manos de un inoxidable: Jonatan Castellano. El de Lobería, a bordo del Dodge Challenger, demostró que el modelo del «carnero» ha evolucionado muchísimo en términos aerodinámicos respecto al año pasado. El «Pinchito» se mantuvo expectante, aprovechó los roces ajenos y sumó puntos gordos para empezar el año con el pie derecho.
El rugido de las nuevas marcas: ¿Cómo les fue a los Mercedes y BMW?
Más allá del resultado final, el foco estuvo puesto en la inserción de las marcas alemanas. Ver un Mercedes-Benz y un BMW compartiendo pista con el Mustang y el Camaro es un flash que todavía estamos procesando.
- BMW: Mostró un potencial de punta. Si logran encuadrar el motor en el reglamento, van a ser candidatos fijos en cada fecha. Su paso por curva es, quizás, el más estable de todo el parque.
- Mercedes-Benz: Tuvo un debut más discreto pero sólido. El objetivo era dar todas las vueltas y recoger datos. Se nota que todavía les falta trabajar en la carga aerodinámica delantera para no «irse de trompa» en los sectores trabados.
Desde la óptica de AutoDonde, esta diversidad de marcas no solo enriquece el espectáculo visual, sino que plantea un desafío de ingeniería inédito para los chasistas argentinos, que ahora deben lidiar con perfiles aerodinámicos muy distintos entre sí.
Las claves técnicas: El viento patagónico y la puesta a punto
Correr en El Calafate no es solo cuestión de motor; es una partida de ajedrez contra el clima. El viento cruzado en la recta principal obligó a los ingenieros a jugar con los ángulos de los alerones traseros. Un grado de más te daba estabilidad, pero te «anclaba» en la velocidad final.

Como amantes conocedores del tema, en AutoDonde pudimos observar que los Mustang de Moscardini y Martínez encontraron el equilibrio perfecto. Utilizaron una puesta a punto de suspensión tirando a rígida para copiar el asfalto frío, lo que les permitió tener una tracción superior a la salida de la chicana. En contraste, el Chevrolet Camaro de Mariano Werner, que venía como favorito, sufrió con el desgaste prematuro del neumático delantero derecho, lo que lo relegó en el clasificador final.
Los destacados y las decepciones en el Enrique Freile
- Destacado: El avance de Facundo Chapur. El cordobés volvió a dar espectáculo, metiendo el auto en huecos imposibles y demostrando que el Dodge sigue dando pelea.
- Decepción: El fin de semana de Agustín Canapino. El «Titán» nunca encontró el balance en su Camaro y penó con una falla eléctrica en la serie que lo condenó a largar la final desde el fondo del pelotón.
Lo que viene: ¿Podrá alguien frenar al «Zorro» de Paraná?
El campeonato recién arranca y ya tenemos mucha tela para cortar. Moscardini se va del sur como puntero del certamen, algo que ni en sus mejores sueños imaginaba el jueves pasado. Pero ojo, que la próxima cita es en Viedma, un circuito con características totalmente distintas donde la velocidad de curva es clave.
¿Podrá Moscardini mantener este nivel? ¿Cómo reaccionará Santero tras el mazazo técnico? Lo que es seguro es que el TC 2026 arrancó «al palo», con una paridad que asusta y una técnica que no perdona ni un milímetro.
El Calafate nos regaló una carrera de esas que se charlan durante toda la semana en el taller. El triunfo de Nicolás Moscardini es una bocanada de aire fresco para la categoría, pero la exclusión de Santero nos recuerda que en el automovilismo profesional, el auto debe ser perfecto tanto en la pista como en el tablero de medición. Desde AutoDonde, seguiremos cada detalle de esta temporada que promete ser para el infarto.

